29 de diciembre de 2007

Las Escrituras Kadosh (Biblia)


Las Escrituras Kadosh
[Tanaj y Brit Hadashad]

Las Sagradas Escrituras (del griego, τα βιβλια, que significa "los libros"), es el conjunto de libros canónicos (los católicos incluyen los deuterocanónicos) del Antiguo (Tanaj) y Nuevo testamento (Brit Hadashad). Según las religiones judía y cristiana, la Biblia transmite la Palabra de ELOHIM / DIOS.

Historia

La Biblia es una compilación de lo que en un principio eran documentos separados (llamados "libros"), escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un dilatado periodo de tiempo y después reunidos para formar la Biblia Hebrea (Tanaj -Antiguo Testamento) y luego el Brit Hadashad -Nuevo Testamento. Ambos Testamentos forman la Biblia cristiana. En sí la Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 adC - 100 dC). Los textos más antiguos se encuentran en el Libro de Jueces ("Canto de Deborah") y en las denominadas fuentes "E" y "J" del Pentateuco, que son datadas en la época de los dos reinos (siglos X a VIII adC). El libro completo más antiguo, el de Oseas es también de la misma época.

La Biblia cristiana hebrea que conocemos hoy fue ensamblada por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era. Dicho canon de 73 libros (46 pertenecientes al llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados actualmente deuterocanónicos que no son reconocidos por el canon judío -Tobias, Judit, 1 y 2 Macabeos, Sabiduría, Siracida y Baruc-, ni valorados igual que los canónicos por el protestantismo, y 27 al Nuevo Testamento) fue confirmado en el Concilio de Cartago en el año 397 y nuevamente confirmado por decreto en la cuarta sesión del Concilio de Trento del 8 de abril de 1546 (este último válido sólo para los católicos romanos).

El Tanaj -Antiguo Testamento, narra principalmente la historia de los hebreos; el Brit Hadashad -Nuevo Testamento la vida, muerte y resurrección de Yeshúa/Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos.

El Brit Hadashad /Nuevo Testamento fue escrito en lengua griega Koiné. En él se cita con frecuencia al Tanaj -Antiguo Testamento de la versión de los Setenta, traducción al griego del Antiguo Testamento realizada en Alejandría en el siglo III adC.

La Biblia es para los creyentes la palabra de Elohim -Dios inspirado por el Ruaj Hakodesh -Espíritu Santo, es un libro eminentemente espiritual y habla sobre la historia de la humanidad, su creación, su caída en el pecado y su salvación, que expone cómo el Elohim -Dios creador se ha relacionado, se relaciona y se relacionará con el ser humano. De igual forma, la Biblia expone los atributos y el carácter de Dios.

El Tanaj -Antiguo Testamento narra principalmente la historia de los hebreos; el Brit Hadashad -Nuevo Testamento la vida, muerte y resurrección de Yeshúa -Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos.

La Biblia es la fuente de fe y doctrina en Yeshúa -Cristo. En el siglo XVI los movimientos de la Reforma comenzaron a experimentar un alto desgaste en discusiones filosóficas y a separarse unos de otros; para menguar este problema se definió el principio llamado "sola escritura", que significa que solamente la Biblia puede ser considerada fuente de doctrina cristiana. Esta divergencia entre cristianos se agravó al definir la Iglesia Católica Romana la infalibilidad del Papa, es decir, su supuesta autoridad absoluta en la doctrina cristiana por ser considerado por la Iglesia católica como el sucesor y único heredero del Trono del apóstol Pedro, a quien el catolicismo llama sucesor de Jesús por haber recibido del Señor la promesa de poseer las "llaves del Reino de los cielos". Mientras que los cristianos evangélicos consideran como cabeza de la iglesia a Jesucristo el Hijo de Dios. Esta gran diferencia ya no es considerada en términos filosóficos o religiosos sino conforme a las palabras de Elohim -Dios contenidas en la Biblia. El rabínico considera como fuente de doctrina el Talmud, mientras los Caraítas defienden desde el siglo VIII el Tanaj como única fuente de fe.

Estructura

La palabra "biblia" significa ‘libros’ (en griego βιβλια, biblia, plural de biblion, "papiro para escribir" y también "libro") Un libro de la Biblia es un grupo establecido de escrituras. Por ejemplo, el libro de Salmos (en hebreo Tehilim o ‘Canciones de alabanza’) tiene 150 canciones (151 en la versión de los Setenta), mientras que el libro de Judas es una carta de media página.

La Biblia hebrea (El Tanaj) está dividida en tres secciones: los cinco libros de Moisés (la Ley o Torá), los libros escritos por los profetas hebreos (los Profetas o Nevi'im) y unos libros que no entran en las dos categorías anteriores (las Escrituras o Ketuvim); éstos son conocidos como hagiógrafa o simplemente «las Escrituras».

La Biblia judía fue escrita predominantemente en hebreo, pero tiene algunas pequeñas partes que fueron escritas en arameo. En la Biblia cristiana, la Biblia hebrea es llamada Antiguo Testamento, para distinguirla del Nuevo Testamento, que es la parte que narra la vida de Jesús y su predicación, entre otras cosas. El Nuevo Testamento está dividido en los cuatro Evangelios, Historia (Hechos de los Apóstoles), las Cartas a iglesias cristianas por Pablo y otros apóstoles, y el Apocalipsis.

Las Biblias cristianas contienen la totalidad del Tanaj (ahora llamado el Antiguo Testamento), junto con un grupo de Escrituras posteriores conocidas como el Brit Hadashad - Nuevo Testamento. Dentro del cristianismo, no hay acuerdo completo sobre el número exacto de libros que debe tener (con igual reconocimiento) el Antiguo Testamento, es decir, sobre su canon. Hasta el siglo XVI se mantuvo en Occidente la traducción latina de San Jerónimo conocida como "la Vulgata" (proveniente del latín vulgar) que incorporaba tanto el canon judío como aquellos escritos que él denominó apócrifos. Con la Reforma Protestante, Martín Lutero cuestionó la necesidad de mantener los libros apócrifos junto a los canónicos y los agrupó como un apéndice edificante al final de su traducción al alemán de la Biblia. La Iglesia Católica Romana confirmó, sin embargo, el canon de la Biblia de los Setenta y de la Vulgata en el Concilio de Trento (1545-1563), reconociendo más claramente la canonicidad de algunos apócrifos cuestionados por Lutero, que desde ese mismo siglo comenzaron a ser llamados "Deuterocanónicos" (Sixto de Siena introdujo el concepto). Las iglesias orientales también reconocen plena canonicidad a los deuterocanónicos, agregando también otros libros que se encuentran en códices antiguos, como 3 y 4 Macabeos y la Oración de Manasés. La iglesia etíope acepta asimismo el Libro de Henoc como canónico. No hay ninguna disputa en cuanto al resto de los libros, y todos los grupos cristianos tienen los mismos libros en el Nuevo Testamento de la Biblia.

Cánones bíblicos

Un canon es el conjunto de libros que integran la Biblia según una religión concreta, que los considera así "divinamente inspirados" y los distingue de otros textos que no se consideran revelados. Estas diferencias entre las distintas ramas del cristianismo se dan únicamente para el Antiguo Testamento, ya que todas las Biblias tienen el mismo número de libros en el Nuevo Testamento.

El primer canon es el Pentateuco, el cual se compone de los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio y contiene la "Ley de Moisés", que es el conjunto de los 613 preceptos del Judaísmo.

Dentro del Judaísmo surge disputa sobre el canon correcto. Un grupo religioso, los saduceos, sostiene que solamente conforma el canon de las Escrituras el Pentateuco, mientras que otros grupos también consideran las Escrituras de los Nevi'im (Profetas) y la Hagiógrapha (libros históricos y didácticos). Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 dC, el grupo judío predominante fue el de los fariseos, que sí considera al canon como conformado por la Ley, los Profetas y las Escrituras. Así, a finales del siglo I dC el Judaísmo estableció en Yamnia (Yavne) como canon de sus libros sagrados aquellos que cumplieran tres requisitos: que hubiera una copia del libro en cuestión que se supiera que fue escrito antes del año 300 adC (cuando la helenización llegó a Palestina, con los problemas culturales y religiosos subsecuentes, y que pueden leerse en libros como los de los Macabeos o el de Daniel), que dicha copia estuviera escrita en hebreo o cuando menos arameo (no griego, la lengua y cultura invasora) y que tuviera un mensaje considerado como inspirado o dirigido al pueblo de Dios (con lo que también algunos libros que cumplían las dos características anteriores tuvieron que salir del canon).

En tiempos de Jesús de Nazaret (Yeshúa Ha Mashíaj) es dominante la segunda opinión, la cual es sostenida y transmitida por muchos cristianos hasta tiempos de la Reforma con la controversia de los Libros Deuterocanónicos.. Esta controversia probablemente se originó precisamente por el hecho de que el Judaísmo había establecido su canon a fines del siglo I dC, con lo que para ellos ya no estaban presentes aquellos textos que sólo se encontrarían en griego (en la versión de la Biblia judía de los Setenta). Estos libros fueron precisamente los que se considerarían, posteriormente, Deuterocanónicos.

La versión judía de la Biblia consta de 22 libros, con ciertas diferencias respecto a las Biblias cristianas. Algunas de ellas son:

Los nombres de varios libros: Éxodo para el original Shemot («Nombres»); Levítico para Vaikrá («Y llamó»).

La subdivisión en tres secciones: Torá (la Ley, el Pentateuco); Nevi'im, los Profetas Anteriores (Josué, Jueces, Samuel y Reyes) y Posteriores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y los 12 profetas menores); y Ketuvim, los Escritos (Salmos, Proverbios, Daniel y los demás libros).

Actualmente, los libros que no son considerados canónicos por católicos y ortodoxos, reciben el nombre de libros apócrifos; a su vez, esos mismos libros suelen ser denominados pseudoepigrafos por los protestantes, que, habitualmente, respetan también el nombre de deuterocanónicos (literalmente, "del segundo canon") para aquellos que han recibido reconocimiento canónico de católicos y ortodoxos (en general, son libros escritos originalmente en griego, incluidos en la traducción al griego de la Biblia judía conocida como Septuaginta o de los LXX). No obstante, algunas corrientes protestantes más fundamentalistas insisten en conservar el nombre de apócrifos para los libros deuterocanónicos.

Así pues, la Biblia de católicos y protestantes consta de 73 escritos. Sin embargo, como los protestantes consideran que 7 de ellos solo son "lectura edificante" pero no canónica, suelen imprimir Biblias con solo 66 libros, lo que ha dado origen a la idea de que existe una "Biblia protestante". Las versiones Ortodoxas, por su parte, pueden incluir 77 o 78 (4 Macabeos son a veces incluidos en un apéndice, a veces no). Además, la Iglesia Copta incluye como canónico en el Antiguo Testamento el Libro de Enoc, que no incluye ninguna de las otras corrientes cristianas ni el judaísmo.

Composición de las Sagradas Escrituras (Kadoshim)

I. Tanaj (Mal traducido como Antiguo Testamento)

II. Brit Hadashad (Pacto Renovado mal traducido Nuevo Testamento)
__________________


I. Tanaj [Antiguo Testamento]

El Tanaj (del acrónimo en hebreo תַּנַ"ךְ) es el conjunto de los 29 libros de la Biblia hebrea. Constituye, junto a otros libros, el llamado por los cristianos Antiguo Testamento.

Orden del Tanaj

o Torá (תּוֹרָה) la Ley
o Nevi'im (נְבִיאִים) o los Profetas
o Ketuvim (כְּתוּבִים) o los Escritos

El significado del nombre

El acrónimo Tanaj proviene de las iniciales hebreas de cada una de las 3 partes que lo componen, a saber:

La Torá (תּוֹרָה), «la Ley»
Los Nevi'im (נְבִיאִים) o «Profetas»
Los Ketuvim (כְּתוּבִים) o «Escritos»
La relación del Tanaj con la Biblia cristiana

El Antiguo Testamento Católico y Ortodoxo contiene siete libros no incluidos en el Tanaj, llamados Deuterocanónicos. La llamada Biblia protestante contiene los 22 libros, pero en otro orden. El término "Antiguo Testamento" es considerado ofensivo por algunos sectores del Judaísmo.

Orden del Tanaj

Los libros en el Tanaj se agrupan en tres conjuntos:

la Ley (Torá),
los Profetas (Nevi'im) y los
Escritos (Ketuvim).

A continuación se enumeran los libros que pertenecen a cada apartado:

Torá (transliteración inglesa como Torah, aceptado por la RAE como Torá) [תּוֹרָה] es una palabra hebrea que significa enseñanza, instrucción, o más específicamente conocida como ley. En su sentido más amplio se utiliza habitualmente para designar a la totalidad de la revelación y enseñanza divina al pueblo de Israel. En un sentido más restringido se refiere únicamente al texto de los cinco primeros libros de la Biblia (que para los cristianos se llama Pentateuco).
Estos libros son:

Génesis: (Bereshit [בְּרֵאשִׁית])
Éxodo: (Shemot [שְׁמוֹת])
Levítico: (Vayikrá [וַיִּקְרָא])
Números: (Bemidbar [בְּמִדְבַּר])
Deuteronomio: (Devarim [דְּבָרִים])

El conjunto de estos cinco libros se conoce como Pentateuco (del griego πεντα, penta, ‘cinco’, y τευχος, teujós, ‘funda para libros’, haciendo referencia a las fundas en las que se conservaban los rollos de pergamino) o, en hebreo, Jamishá Jumshé Torá [חֲמִשָּׁה חֻמְשֵׁי תּוֹרָה], ‘las cinco partes de la Torá’ o simplemente Jumash [חֻמָּשׁ], ‘quinto’. como abreviación.

Los judíos también utilizan la palabra Torá, en un sentido más amplio, para referirse a toda la gama de enseñanzas religiosas judías a lo largo de la historia.

Tradición judía sobre la Torá

Según la tradición hebrea, los cinco libros del Pentateuco fueron escritos por Moisés, quien recibió la revelación directamente de Dios en el monte Sinaí. Aunque los autores rabínicos difieren en los detalles, la doctrina ortodoxa del judaísmo sostiene que la totalidad de la Torá proviene directamente de la inspiración divina, y que por lo tanto todos los detalles del texto —desde el léxico hasta la puntuación— son significativos. De acuerdo con esta doctrina, la escritura de los rollos que se utilizarán a efectos de culto esta sujeta a normas sumamente estrictas; un escriba ritual, familiarizado con las prescripciones pertinentes, está a cargo de la tarea.

En varias partes de la Biblia se encuentran citas que indican que Moisés escribió la Torá, verbigracia: 2° de Crónicas 25:4, 1° de Reyes 2:3, Esdras 6:18, Juan 5:46-47, Hechos 15:21. Además de lo escrito en la Biblia, es probable que Moisés haya recibido lo que escribió en Génesis y parte de Éxodo, mediante la tradición oral de 6 eslabones: 1. Adán: Vivió hasta los 243 años de Matusalén y hasta los 56 años de Lamec; 2. Matusalén: Vivió hasta los 98 años de Sem; 3. Sem: Vivió hasta los 50 años de Jacob; 4. Jacob: Vivió hasta los 60 años de Leví y hasta aproximadamente los 18 ó 20 años de Cohat; 5. Leví: Vivió aproximadamente hasta los 77 años de Amram; 6. Amram: Padre de Moisés.

Toda la doctrina religiosa del judaísmo se deriva, directa o indirectamente, de la Torá. Las fuentes clásicas, sin embargo, ofrecen varias versiones acerca del texto. La hipótesis maximalista indica que la totalidad del texto de la Torá es una transcripción directa, letra por letra, hecha por Moisés de la revelación divina recibida en el Sinaí; esto incluiría aún los fragmentos posteriores a Deuteronomio 32:50-52, que relata la muerte de Moisés, que le habría sido anunciada anticipadamente por Dios. Otras fuentes consideran que la revelación tuvo lugar gradualmente, y que si bien el texto es de origen divino, la redacción es humana. Finalmente, otros autores consideran que tras la muerte de Moisés, otros profetas divinamente inspirados completaron el texto.

Otros textos sagrados del judaísmo.

Si bien la Torá constituye el núcleo de la revelación divina, ésta contiene otros libros. Los judíos consideran de origen divino a los libros de los profetas:

Nevi'im (נְבִיאִים) o los Profetas

Los Nevi'im (del hebreo נְבִיאִים, «Profetas») es la segunda de las tres partes en que se divide el Tanaj (la Biblia hebrea, paralela al Antiguo Testamento de los cristianos); luego de la Torá o Pentateuco, y antes de los Ketuvim.

Yehoshua o Josue
Shoftim o Jueces
Samuel o Shemuel (I Samuel o Shemuel y II Samuel o Shemuel)
Reyes (I Reyes y II Reyes)
Isaías
Jeremías
Ezequiel

El libro de los 12 profetas menores:

Oseas o Oshea
Joel
Amós
Abdías
Jonás
Miqueas
Najum
Habacuc
Sofonías
Ageo
Zacarías o Zaharia y
Malaquías.
_______

Ketuvim (כְּתוּבִים) o los Escritos

Los Ketuvim (del hebreo כְּתוּבִים, «Escritos») es la tercera de las tres partes en que se divide el Tanaj (la Biblia hebrea, paralela al Antiguo Testamento de los cristianos); luego de la Torá o Pentateuco, y de los Nevi'im.

Salmos
Proverbios
Job
El Cantar de los Cantares
Rut
Elías
Eclesiastés
Ester
Daniel
Esdras y Nehemías
Crónicas (I Crónicas y II Crónicas)

El conjunto de estos veinticuatro libros constituye el Tanaj (un acrónimo de las iniciales en hebreo de cada una de las secciones), el conjunto de las Sagradas Escrituras.

Además de éstas, el judaísmo ortodoxo sostiene que junto con los escritos el pueblo de Israel recibió la revelación oral, que se ha transmitido tradicionalmente. Es a partir de las indicaciones y aclaraciones de la tradición oral que deben interpretarse las ambigüedades y dificultades del texto bíblico. La ley oral se codificó y registró por primera vez en el siglo III, para evitar que se perdiese en la diáspora; el rabino Judá haNasí redactó el primer comentario conocido sobre la interpretación de la ley, conocido como Mishná, a partir de las enseñanzas de los tannaim, los estudiosos de la tradición oral.

A su vez, el contenido de la Mishná fue objeto de debate, discusión y comentario por parte de los estudiosos de las comunidades judías en Israel y Babilonia; el resultado de estas discusiones dio lugar a otros volúmenes de comentarios, llamados Guemará. Junto con la Mishná, estos volúmenes constituyen el Talmud, la recopilación de la tradición rabínica. Aún los judíos no ortodoxos siguen, en numerosos puntos importantes, las interpretaciones del texto bíblico vertidas en el Talmud; la única excepción la constituyen los caraítas, una secta clásica que se rige únicamente por el contenido literal de la Torá.

Traducciones y versiones cristianas de la Torá

Alrededor del siglo III adC, el texto del Tanaj se tradujo al griego para el uso de las comunidades judías que residían en las colonias griegas del Mediterráneo. La versión resultante, conocida como la Septuaginta, contiene importantes variaciones y adiciones con respecto al texto canónico de la versión hebrea; de acuerdo a la tradición crítica (ver infra), esto se debe a que la Septuaginta proviene de un canon textual distinto al que compilaron los masoretas para producir la versión hebrea. De acuerdo con la tradición rabínica, sin embargo, estos son añadidos posteriores. La versión de la Septuaginta fue la utilizada por San Jerónimo para la redacción de la Vulgata latina, el texto canónico de la religión católica.

En las comunidades judías de Israel y Babilonia, el texto del Tanaj se tradujo al arameo, el idioma cotidiano de los israelitas, para propósitos de estudio y comentario. Las versiones arameas de la Torá se conocen como targumim; el más conocido es el targum de Ónkelos el prosélito, escrito en la comunidad de Babilonia, aún utilizado para el estudio y la solución de cuestiones de etimología. Existe también un targum jerosolimitano (targum Ierushalmi), compilado en Israel. Los targumim contienen numerosos comentarios y glosas además de la traducción del texto bíblico.

Análisis científico de la Torá

La estimación científica del origen histórico de la Torá es aún muy discutida. Sin embargo, resulta difícil sostener la versión bíblica de la redacción mosaica (que debería corresponder al siglo XIV adC), dadas las características del idioma utilizado, de los temas tratados y de las situaciones históricas que se ven reflejadas en el escrito. Según los cálculos contemporáneos, los fragmentos escritos más antiguos del texto se remontarían al s. VII a.C.

La teoría que ha gozado de más popularidad sobre el origen de la Torá es la llamada hipótesis documentaria. Sostiene que el texto actual es el resultado de una compilación, realizada en Israel alrededor de la época de Esdrás el escriba, de no menos de cuatro fuentes distintas, cada una de las cuales relataba la historia completa de Israel.

Dos de las fuentes (el texto yavista y el eloísta) provendrían de la época de la división del legado salomónico en los reinos de Judá e Israel; otra, el texto sacerdotal, correspondería a una primera compilación realizada por los escribas del rey Ezequías.

Finalmente, el Deuteronomio y otros fragmentos habrían sido redactados por los escribas del rey Josías y por la escuela que siguió sus puntos de vista teológicos durante el exilio y después de éste. Tras el regreso de Babilonia, las diferentes tradiciones habrían sido homogeneizadas y recopiladas por los sacerdotes.

La hipótesis documentaria se apoya en los rasgos idiomáticos distintivos de los distintos fragmentos (en particular el nombre utilizado para mencionar al Dios Yahvéh en el libro del Génesis, distinción que desaparece a partir del libro del Éxodo), en las repeticiones y contradicciones del texto, en otras variaciones conceptuales y en las relaciones con los mitos de otras religiones contemporáneas para establecer esta división.

En una u otra forma, esta teoría goza de una aceptación casi universal entre los estudiosos laicos y muchos cristianos. Aunque siempre ha generado discusión, al punto de ser rechazada por algunos estudiosos, que proponen otras hipótesis para explicar la formación tardía del Pentateuco. Dentro del judaísmo ortodoxo, la hipótesis documentaria es considerada errónea y herética.

Pero en la realidad la Torah sí forma parte de las Escrituras Sagradas. No es asunto sólo de fe. Es más científico aún, porque los de la escuela de la Hipótesis Documentaria sostienen algunos detalles que no son acreditables sino ceñirnos a lo que Judíos por años han defendido como Sagrada (aún desde antes del s.VII AC:)

Uso ritual de la Torá

Las lecturas de la Torá son una parte importante de la mayoría de las ceremonias religiosas del judaísmo. En la sinagoga, los rollos en los que están escritos estos libros son custodiados respetuosamente en el interior de un compartimiento especial, orientado hacia Jerusalén, llamado Arón haKodesh (literalmente ‘Cofre Sagrado’, aunque no sea sagrado en sí, sino por lo que contiene). En presencia de un rollo de la Torá, los judíos varones deben llevar la cabeza cubierta.

Los rollos de la Torá son sacados para su lectura. La lectura pública de la Torá sigue una entonación y dicción, prescritas ritualmente, sumamente complejas; por ello, es normalmente un cantor o jazán profesional quien la lleva a cabo, si bien todos los varones judíos mayores de edad tienen derecho a hacerlo. Una vez leído, el rollo vuelve a guardarse reverentemente. La lectura semanal de la Torá se denomina parashá hashavua -sección de la semana- o sidra, y la misma abarca a todo el Pentateuco subdividido en tantas semanas como tiene el año judío. Todos los integrantes del Pueblo de Israel estudian en la misma semana la misma sección, lo cual debe generar un clima de unión y afecto entre los que siguen la Religión Judía.

Libros del Tanaj [Antiguo Testamento]

El texto hebreo original consistía solamente de consonantes. Los libros de la Torá (como los judíos conocen a los primeros cinco libros de la Biblia, o Pentateuco) generalmente tienen nombres basados en la primer palabra prominente de cada libro. Sin embargo, los nombres en español no son traducciones del hebreo, sino están basados en los nombres en griego creados por la traducción llamada Septuaginta, basándose en los nombres rabínicos que describen el contenido temático de cada libro.

Estos son los libros del Antiguo Testamento, ordenados según la costumbre occidental:

Tanaj [nombre en hebreo]

Génesis [בְּרֵאשִׂית / Bereshit]
Éxodo [שְׁמוֹת / Shemot]
Levítico [וַיִּקְרָא / Vayikra]
Números [בַּמִדְבַּר / Bamidbar]
Deuteronomio [דְּבָרִים / Devarim]
Josué [יְהוֹשֻעַ / Yehoshúa]
Jueces [שׁוֹפְטִים / Shoftim]
Rut [רוּת / Rut]
Samuel [שְׁמוּאֵל / Shemuel]

Reyes [מְלָכִים / Melajim]

Isaías [יְשַׁעְיָהוּ / Yeshayahu]
Jeremías [יִרְמְיָהוּ / Yirmiyahu]
Ezequiel [יְחֶזְקֵאל / Yejezkel]
Crónicas [דִּבְרֵי הַיָּמִים / Divrei Hayamim]

Esdras [עֶזְרָא] y Nehemías [נְחֶמְיָה]

Ester [אֶסְתֵּר]
Job [אִיּוֹב / Iyov]
Salmos [תְּהִילִים / Tehilim]
Proverbios [מִשְׁלִי / Mishlei]
Eclesiastés [קֹהֶלֶת / Kohelet]
Cantar de los Cantares [שִׁיר הַשִׁירִים / Shir Hashirim]
Lamentaciones [אֵיכָה / Eijá]
Daniel [דָּנִיֵּאל]
Oseas [הוֹשֵׁעַ / Hoshea]
Joel [יוֹאֵל / Yoel]
Amós [עָמוֹס / Amós]
Abdías [עֹבַדְיָה / Ovadia]
Jonás [יוֹנָה / Yona]
Miqueas [מִיכָה / Mija]
Nahúm [נַחוּם]
Habacuc [חֲבַקּוּק / Javakuk]
Sofonías [צְפַנְיָה / Tzefania]
Ageo [חַגַּי / Jagai]
Zacarías [זְכַרְיָה / Zejaria]
Malaquías [מַלְאָכִי]

¹ No incluyen las partes griegas, que se consideran deuterocanónicas.


II. Brit Hadashad [Pacto Renovado mal traducido Nuevo Testamento]

El Brit Hadashad -Nuevo Testamento es la parte de la Biblia compuesta por un conjunto canónico (autorizado) de libros escritos después del nacimiento de Jesús de Nazaret. Se le designa así desde Tertuliano en la Iglesia cristiana. Al contrario del Tanáj o Antiguo Testamento, los cristianos no tienen esta parte de la Biblia en común con los judíos.

El uso del término "testamento", proviene del hebreo berit ("alianza" o "disposiciones entre dos contratantes") a través del griego diathéké y del latín testamentum. Por tanto, en su significado original es el de Nueva Alianza.

Las versiones más antiguas de textos del Nuevo Testamento que se conservan están escritas en el griego denominado koiné, la lingua franca en el Mediterráneo Oriental en época romana. La mayoría de los especialistas cree que éste fue el idioma en que originalmente se redactaron, aunque algunos libros puedan haberse escrito primero en idioma hebreo o arameo, la lengua semita hablada por Jesús y su entorno. Sin embargo, no existen manuscritos antiguos del Nuevo Testamento escritos en hebreo ni tampoco en arameo.

Según los testigos de Jehová (que algunos consideran cristianos y otros no), el término "Nuevo Testamento" no es adecuado para referirse a esta sección de la Biblia. Prefieren llamarlo Escrituras Griegas Cristianas.

Composición del Nuevo Testamento

La composición del Brit Hadashad -Nuevo Testamento canónico se fijó poco a poco en los primeros siglos de la nueva religión. La lista más antigua se supone redactada hacia el año 170 y no incluye, por ejemplo, la Epístola a los hebreos o las epístolas de Juan, pero sí el Libro de la Sabiduría de Salomón o el Apocalipsis de Pedro.

La lista actual fue publicada originalmente por Atanasio de Alejandría en 370 y consagrada como canónica en el Tercer Concilio de Cartago de 397. Las disputas sobre la composición no cesaron por ello. Martín Lutero cuestionó la pertinencia de incluir la Epístola de Santiago, la Epístola de Judas, la Epístola a los Hebreos y el Apocalipsis de Juan o Libro de la Revelación; aunque finalmente, a diferencia de los deuterocanónicos del Antiguo Testamento, no fueron nunca rechazados; pero las biblias luteranas siguen imprimiendo estos cuatro textos en último lugar.

El Nuevo Testamento comprende los cuatro evangelios canónicos, los Hechos de los apóstoles, las epístolas de Pablo de Tarso, siete epístolas de diversa atribución y el Apocalipsis, como se puede observar en el esquema que se encuentra a continuación.

Comprende en total, 27 libros:

Libro

Mateo
Marcos
Lucas
Juan
Hechos de los Apóstoles
Romanos
I Corintios
II Corintios
Gálatas
Efesios
Filipenses
Colosenses
I Tesalonicenses
II Tesalonicenses
I Timoteo
II Timoteo
Tito
Filemón
Hebreos
Santiago
I Pedro
II Pedro
I Juan
II Juan
III Juan
Judas
Libro de la Revelación o Apocalipsis


Tomado de: Wikipedia


¿PORQUÉ LAS ESCRITURAS KADOSH (LA BIBLIA)?

La Biblia contiene la mente de Dios (ELOHIM), el estado del hombre, el camino de salvación, la condenación de los pecadores y la felicidad de los creyentes. Sus doctrinas son santas, sus preceptos son comprometidos, sus historias son verdaderas y sus decisiones son inmutables. Léala para ser sabio, créala para ser salvo y practíquela para ser santo. Contiene luz para guiarle, alimento para sostenerlo y consuelo para alentarlo.

Cristo (YESHÚA) es su gran tema, nuestro bien su diseño y la gloria de Dios (ELOHIM) su finalidad. Debe llenar la memoria, gobernar el corazón y guiar los pies. Léala lentamente, frecuentemente y en oración. Es una mina de riqueza, un paraíso de gloria y un río de placer. Es dada al mundo en vida, será abierta en el Juicio y recordada para siempre. Ella encierra la responsabilidad más alta, recompensará la labor más grande y condenará a todos los que menosprecian su contenido sagrado.

La BIBLIA (Las Escrituras Kadosh) es más que un tesoro histórico a ser preservado, ó un clásico literario para admirar y aplaudir. Es algo más que un conjunto de documentos sobre cuya base textual pueden destacarse talentos de hombres doctos.

La BIBLIA (Las Escrituras Kadosh) es la revelación de Dios (ELOHIM), de su propósito y de su voluntad. Es el registro de Palabras que tienen poder para “quitar la muerte y sacar a luz la vida y la inmortalidad” (2ª Timoteo 1:10).