30 de diciembre de 2007

De Regreso A Las Sendas Antiguas

De los últimos tiempos

Así dijo Hashem: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Jeremías 6:16



ISRAEL. "Esta será tu descendencia..." (Génesis 15:5)

Rabí Yojanan, contó la siguiente parábola: Después de una larga travesía en el desierto, un hombre continua buscando desesperadamente un lugar para descansar (donde haya un poco de sombra). Únicamente después del vigésimo día encuentra un árbol. Al verlo, tiene la esperanza de encontrar allí, también, un poco de agua. Y efectivamente, al acercarse encuentra en ese sitio una pequeña fuente de agua. Desfalleciente, prueba las frutas del árbol, y sacia su sed. La vida ha vuelto a el. Al querer seguir su camino, se da media vuelta y pregunta al árbol: '¿Como te podré bendecir, querido y hermoso árbol? ¿Que seas bello y fuerte? ¡Si ya lo eres! ¿Que tú sombra sea placentera? ¡Si ya lo es! ¿Que tus frutas sean deliciosas? ¡Ya lo son! ¿Que tengas agua para abastecer tus raíces? ¡También estas colmada de agua cristalina! ¿Como te podré bendecir? ¡Mi bendición será que todos los arbustos y ramas que crezcan de ti, se te parezcan!

Y esta fue la bendición que le dio Dios a Abraham. El Pueblo de Israel, es el fruto de la bendición que le fue dada a Abraham. El Pueblo de Israel llego a arraigarse en la Tierra de Israel y planto sus raíces para crecer y proliferar hace ya más de 3.000 años. Nosotros debemos asumir que la bendición se cumplirá totalmente si somos dignos de que nuestros hijos y nietos prolonguen la bella tradición que heredamos todos los que hemos sido acercados e injertados junto a sus ramas naturales.

"Así dijo Yahweh: “Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por Las Sendas Antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma” (Jeremías 6:16)

El profeta estaba claramente apuntando a la escritura que le precedió -la Torá de Moisés. Pero para nosotros eso parece un camino tan lejano e inaccesible, así Yahweh nos dio un paso intermedio. El Mesías parece más familiar a nosotros y él nos ayuda a poner el puente pero cuando vemos de cerca. El dice la misma cosa:

"Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas."(Mateo 11:29)

Esto es íntimamente conectado con Jeremías 6:16. El identifica el camino que trajo como la misma "Senda Antigua" que proveerá aquellos quienes caminaran en el verdadero descanso. El no vio su "Nuevo Pacto" en conflicto con el "viejo". Solo proveyó un camino de regreso a la "senda antigua"--no uno alejado de él, como muchos dirían hoy.

"Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?". (Juan 5: 46-47)

Es necesario entender que al momento de hacer nuestra conversión en el Mesías Jesús -Yeshúa, nuestra ciudadanía esta inmersa en el pueblo judío, hemos sido injertados en el Olivo Natural ¡Pues nuestra salvación depende de los judíos!, si algo podemos hacer para agradecer lo que éste sufriente pueblo ha experimentado en éstos largos años de persecución, odio y rechazo, es compartir con ellos las Buenas Nuevas de salvación y asumir definitivamente que nuestro rol como conciudadanos del pueblo escogido por DIOS es cumplir con la ardua tarea de compartir el mensaje de salvación con este magnánimo pueblo.

¿Por Qué Compartir Las Buenas Nuevas Con El Pueblo Judío?

Muchos cristianos no testificamos al pueblo judío porque pensamos que los judíos nunca responderán a las Buenas Nuevas sobre el Mesías, pero la evangelización a los judíos es posible. Dios prometió que habría en cada generación un remanente fiel del pueblo judío que se volverían al Mesías (Romanos 11:5), especialmente al acercarnos a Ajarit Hayamim [Los Últimos Días] cuando todo Israel será salvo (Romanos 11:26).

Los cristianos somos ordenados de llevar las Buenas Nuevas al pueblo judío.

"Consolaos, consolaos, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano del Señor por todos sus pecados." (Isaías 40:1-2).

La evangelización a los judíos es una prioridad. El Rabino Shaúl (Pablo), el Apóstol a nosotros los gentiles, dio instrucciones a los cristianos que vivían en el corazón del Imperio Romano de alcanzar al pueblo judío en primer lugar:

"Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego." (Romanos 1:16).

Aquellos que hacen de la evangelización a los judíos una prioridad, serán identificados con los mayores héroes espirituales de la Fe. Moisés, el rabino Shaúl (Pablo) y el Mesías Yeshúa -Jesús cada uno ofrecieron voluntariamente sus vidas a favor de Israel (Vea Éxodo 32:32; Romanos 9:2-4; 10:1; y Mateo 23:37).

Los cristianos tenemos un llamamiento especial para provocar a Israel a celos. La salvación ha llegado a nosotros los gentiles para dar celos a Israel (Romanos 11:11). Si es usted un gentil que ha experimentado la salvación de Dios, tiene, entonces, una obligación de provocar a celos al pueblo inicial Escogido de Dios, en cuanto a su íntima relación personal con el Dios de Israel. En un sentido, los cristianos tenemos una deuda con el pueblo judío. Por medio de Israel vino la Palabra de Dios, las promesas y los pactos. Los profetas y el Mesías, quien ha abierto el acceso a Dios para todos. Fue por medio de Apóstoles Judíos que las Buenas Nuevas salieron en primer lugar a las naciones (Romanos 9:4-5; 15:27).

Dios promete bendiciones a aquellos que compartan las Buenas Nuevas con el pueblo judío. Aquellos que bendigan al pueblo judío serán bendecidos, y aquellos que les maldigan, serán maldecidos (Génesis 12: 1-3). Aquellos que oran por la paz de Jerusalén prosperarán (Salmo 122:6). Traernos las Buenas Nuevas es el mejor camino para bendecirnos. Retener este mensaje de vida eterna es equivalente a la peor clase de antisemitismo. Es a favor de los mejores intereses de nosotros los gentiles traer las Buenas Nuevas al pueblo judío (Romanos 11:12-15). ¡Si el fracaso de Israel de reconocer al Mesías ha traído riqueza espiritual indecible a los gentiles, y si el rechazo de Israel del Mesías ha traído la reconciliación del mundo, cuánto más traerá su aceptación del Mesías! Cuando el pueblo judío reciba al Mesías traerá como resultado la Edad de Oro para toda la humanidad.

Los verdaderos cristianos debemos renunciar a todas las enseñanzas y obras antisemitas del pasado hechas en el nombre de Cristo. Desde el siglo segundo, muchos dirigentes de la Iglesia son culpables de acciones y comentarios antisemitas. La práctica y teología antisemita en la historia de la Iglesia han proporcionado las bases para que los gobernantes justificaran su ridículo, discriminación y homicidio del pueblo judío. Con frecuencia, estas acciones han sido perpetradas por aquellos que decían ser seguidores del Mesías. ¿Podemos culpar a tantos judíos que se han resistido al Mesías, cuando la mayoría de Sus seguidores aparecían como antisemitas?

Se han hecho muchas cosas espantosas al pueblo judío en el nombre de Jesús por la Iglesia Cristiana Histórica. Muchos judíos están familiarizados con la historia del antisemitismo "cristiano." Poco después de que los apóstoles judíos murieron, la dirección de la Iglesia fue transferida a gente que no tenía respeto por los judíos o el Judaísmo. En lugar de mirar al pueblo judío como hermanos equivocados con quienes estaban endeudados por el don de las Escrituras, el Mesías, los Apóstoles, y los santos del Antiguo Testamento, los consideraron como réprobos odiados por Dios.

La Iglesia del Señor en esta tierra esta perfectamente identificada en el Texto Sagrado. "LOS QUE GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS Y TIENEN LA FE Y EL TESTIMONIO DE JESUCRISTO" (Apocalipsis 12 y 14), resulta ser, entonces, que todos los que salvaguarden este preciado precepto pasan a formar parte del pueblo de Dios. Por lo tanto ahora no hay judío ni griego, esa pared intermedia quedo derrumbada por el Rey de reyes y Señor de señores. Ahora lo que nos toca es predicar esta gran verdad para que el mundo entero la abraze.


"Baruj Haba BeShem Adonai"
"Bendito el que vienen en el nombre del Señor".


Así dijo Hashem: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Jeremías 6:16

Que el DIOS ETERNO los bendiga ricamente en su búsqueda para aprender más acerca de Su plan para la humanidad y nuestro destino a través del retorno a las Sendas Antiguas del Santísimo (bendito sea El).

Bendito sea nuestro Dios y Salvador Jesucristo (Yeshúa Ha MaShíaj), por Él y para Él son hechas todas las cosas.